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Otañes

Web Junta Vecinal de Otañes

El valle de Otañes tiene un rico legado histórico que abarca distintas manifestaciones: Cuevas, como la Cueva Grande con muestras de arte postpaleolítico; megalitos como los existentes entre el Betayo y el Ventoso; obras romanas como la magnífica pátera de Otañes, el miliario expuesto en la plaza y la antigua calzada romana; posteriormente el camino real de Castro a Bercedo, la impronta medieval en la Casa-Torre o la iglesia; las escuelas, las viviendas modernistas,...


La iglesia de Santa María de Llovera es una construcción de estilo gótico que ha sufrido múltiples reformas a lo largo de su historia. Tiene anexo el cementerio. Destaca su planta basilical de una sola nave con capillas laterales. La construcción de la capilla en el lado de la epístola (derecha) es solicitada por Gaspar de Sierralta para su familia en 1572. En el lado del evangelio está la de los Otañes, que por ser fundadores son los que tienen derecho a mostrar de manera ostentosa su escudo. En el siglo XVI se reformó y amplió la iglesia: En 1576 se pagó a Francisco de Mioño por las obras de las capillas; por esos mismos años se construyó una sacristía a instancias de María de Otañes y Salcedo (actualmente capilla de la familia Horcasitas) y Juan de Arcentales fundó la capilla del Sagrado Corazón, antes de San Pedro.

Es interesante su obra mueble compuesta de un retablo central y dos laterales. Su retablo mayor, de finales del siglo XVII, se puede poner en relación con obras del taller de Limpias. Destacan las imágenes de la Asunción, en la calle central y San Pedro y San Pablo, en las laterales. El ático semicircular representa un Calvario con decoraciones vegetales.

El retablo del lado del evangelio (izquierda) tiene en el ático una escultura de Santiago Matamoros, que representa al santo montando un caballo blanco y blandiendo una espada, dos hombres a los pies del caballo representan a los moros vencidos en la legendaria batalla de Clavijo (La Rioja) en tiempos del rey Ramiro I. Esta iconografía gozó de mucha popularidad y encontramos ejemplos en otras iglesias cercanas como en Santullán, en Liendo y en Ampuero. Esta imagen se consolidó en el siglo XII y solía representarle montado sobre el caballo blanco, con estandarte y espada y con cabezas de moros muertos.

La ermita de San Roque, vinculada a la ruta jacobea, se encuentra en el llamado barrio del Hospital. En 1590 por testamento de Martín de Sierralta se funda el hospital y ermita de San Roque, cuya imagen en piedra se encuentra en la capilla de los Sierralta en la iglesia de Santa María de la Asunción. En el barrio de Los Corrales está la ermita de Nuestra Señora del Carmen.

El patrimonio de arquitectura civil es muy notable ya que cuenta con varias construcciones nobles, ligadas a linajes medievales y algunos ejemplos interesantes de principios del XX.
Lope García de Otañes y Salazar edificó la actual torre en 1445. Su hijo mayor participó a favor de Juana de Castilla, denominada la Beltraneja, en su lucha por el trono contra su tía Isabel la Católica; consolidada ésta como monarca, sus enemigos fueron obligados a desmochar sus torres. Consecuentemente la torre perdió almenas y puente levadizo siendo transformada su estructura defensiva y cubriéndose por tejado a cuatro aguas. En 1713 se realizaron obras que transformaron el espacio y más tarde en torno a 1757 se construyó un tercer cuerpo.


También existe en la localidad otra torre de los Rozas Velasco, del XVI, que se caracteriza por su planta cuadrangular y con cuatro cubos cilíndricos; más tarde se dispone una cubierta a cuatro aguas y se alteran los muros. Su portada de sillería alberga vanos rectangulares con antepechos, e ingreso de arco carpanel, en el tercer piso sobresale el escudo de la familia originaria, ya que en la actualidad es de los Helguera. Por su semejanza con otra torre burgalesa se atribuye al cantero Miguel de Osma.

En 1638 se reedificó la casa de Sierralta la casa y solar de su nombre como aparece en una inscripción, bajo frontón. Se pone en relación con el Palacio de Urrutia en Balmaseda que tuvo de maestro cantero a Martín Ibáñez de Zalbidea y que trabaja en las comarcas próximas a Vizcaya. El cuerpo central aparece enmarcado por dos torres, tiene una portada de arco de medio punto con medias columnas adosadas de orden dórico, las enjutas tienen decoración vegetal; en el segundo cuerpo una puertaventana coronada por frontón curvo al que sostienen dos mensuras dobles. El escudo de armas se dispone en esquinera, detalle que indica nobleza. Las armas de Sierralta también estaban en la desaparecida casa de La Matra y hoy se disponen en la fachada del Ayuntamiento.

También se conserva un edificio para Colegio Seminario que fue una fundación hecha por un natural del valle, Pedro de las Muñecas y Helguera, Capitán y Caballero de Santiago. Es la Preceptoría que se encuentra en la plaza de Otañes y la componían dos edificios: Uno más antiguo, que fue reformado en el momento de su fundación y otro en sillería, construido en la mitad del siglo XVII para enseñar Gramática (eran los estudios superiores de la época) y además, primeras letras para la gente pobre. El 14 de octubre de 1898 Eladio Laredo, arquitecto municipal, firmó los planos de reparación del edificio.

La arquitectura del siglo XX tiene obras de interés como el mirador modernista de la casa de la familia Barón o Villa Adoración y las antiguas escuelas, proyectadas por el arquitecto municipal Eladio de Laredo.

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