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Sámano

Web Junta  Vecinal de Samano

El valle de Sámano tiene un rico patrimonio arqueológico con las cuevas de Juan Gómez o de Hoz y La Lastrilla, también cuenta con un castro prerromano en el oeste de la Peña de Santullán, que dado su valor estratégico permitía el control sobre la zona costera. El legado de una torre medieval hace referencia a la presencia de linajes asentados en su territorio. En el siglo XIX la junta de Sámano abarcaba los pueblos de Agüera, Lusa, Mioño, Ontón, Otañes y Sámano.


En patrimonio eclesiástico destacan las iglesias de San Nicolás y de San Andrés y las ermitas de la Purísima en el barrio de Momeñe y San Juan en La Helguera. Existen los restos del antiguo hospital de peregrinos y de la ermita de Nuestra Señora en Ternedo. Aunque su construcción fue anterior, pudo ser reconstruida en 1691 por Francisco de la Herrería Velasco cuando trabajaba en la torre de Santullán y ante la imposibilidad de llevar ambas obras encarga a Francisco de la Pedrosa Toraya su finalización. El abovedamiento se realizó en 1714.

La iglesia de San Nicolás de Bari está en el Campo próxima a la plaza donde se ubicaban las antiguas escuelas y que hoy acogen otras dependencias de interés común. Es una construcción monumental de una nave con cinco tramos con bóvedas de terceletes y cabecera poligonal. La sacristía tiene bóvedas estrelladas. La portada sur es de estilo neoclásico. El exterior de la iglesia ha sufrido transformaciones en diversas etapas.
En el barrio de Momeñe se encuentra una ermita, denominada de la Purísima. Las ermitas surgen a instancias populares, suelen pertenecer a una parroquia pero no desarrollan todo el culto. Hay muchas muestras de ermitas diseminadas por todo el territorio nacional y se caracterizan por su pequeño tamaño, se desarrollaron especialmente durante el Renacimiento y el Barroco.

La ermita de San Juan en el barrio de Helguera remonta su construcción al siglo XVIII, ya que la capilla del presbiterio es de 1751 y los artistas encargados Manuel Gil Vélez Mateo de Isla. Se ha reconstruido en 1980.

En cuanto a la iglesia de San Andrés del barrio de Montealegre es una construcción vinculada al Gótico retardatario, de una nave con cuatro tramos de bóvedas de crucería de cinco claves, el coro se asienta en el último tramo. La cabecera acoge un retablo de madera de tres calles, la central con imagen del santo titular de factura reciente, en el lado de la epístola se ha ubicado una imagen de un santo con cáliz en la mano (que se puede vincular al apóstol y evangelista San Juan que fue sometido a una prueba en la que bebe sin daño un brebaje realizado con serpientes venenosas) y en el lado del evangelio un San Juan Bautista, ambos de factura popular. En el ático se ha insertado una cruz, cuyo interior aparece pintado con unas nubes y unas construcciones amuralladas, se remata con un haz luminoso y una paloma, clara alusión al Espíritu Santo. En el lado de la epístola hay una capilla destinada a la imagen de la Inmaculada. El ingreso por la fachada sur es bajo pórtico. Una torre con cuatro cuerpos, el último destinado a campanario aparece adosada a los pies y la cabecera es poligonal. Destacan los contrafuertes al exterior.

El valle de Sámano cuenta con dos cementerios, uno se encuentra en el barrio de Llacente y otro en el barrio de Montealegre.

En la Edad Media, Sámano tenía asentados en su territorio los linajes de los Cardós y de los Marroquines, aunque éstos también se encontraban en Castro Urdiales, en Otañes y Mioño. En Cantabria Oriental los Velasco situaron sus torres en cada valle, así en Sámano compró Pedro Fernández de Velasco en 1377 a Ferrán Sánchez de Bañales la mitad de la casa de Lasenty y también, según García de Salazar, el monasterio de San Nicolás de Sámano al linaje de Urdiales e hizo la torre de Sámano. En el barrio del Moral se puede apreciar una edificación de inicios del XVI, que respondería a una casa fuerte, con muros de mampuesto, ingreso con arco de medio punto con siete dovelas, ventana adintelada y levemente moldurada con forma conopial sobre esta portada y otra en el lateral de medio punto, los esquinales son de sillar. En el lateral se vuelve a utilizar una moldura de arco conopial en una pequeña ventana. Esta casa se pone en relación con la casa de Navamuel en Reinosa. Actualmente pertenece a la familia Ibarguren y estaba relacionada con la torre de los Mioño en Dombergón, que está en mal estado de conservación, y con otra torre del barrio de Hoz, hoy muy restaurada.

En Montealegre había un núcleo de casas rurales interesantes en torno a Sangazo que se han perdido entre la intensa construcción de urbanizaciones de viviendas adosadas. Se conserva la casa de la Pedracha con escudo en fachada y fecha de 1761 en el dintel de la portalada.

En el barrio de Dombergón se ubicaron en torno a 1900 unos depósitos de agua diseñados por Eladio de Laredo y que forman parte del patrimonio de arquitectura industrial del municipio junto con los del Chorrillo. Son unos edificios funcionales y sencillos de piedra caliza y ladrillo.

En cuanto a patrimonio natural es muy importante el paraje de La Cubilla, en el límite con Guriezo. Desde Montealegre hasta el alto de La Granja podemos apreciar rincones con encanto, tanto en torno a la cueva, como en las riberas del río.

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